La Vie en Rose

La Vie en Rose

Este verano, como nunca, he sentido la irrefrenable necesidad de refrescarme e hidratarme sin parar. Quien me conoce, sabe que no soy un gran bebedor de cerveza y siempre me ha parecido una bebida tramposilla: parece que te quita la sed, pero después ésta aumenta y necesitas más. Mi remedio es el más clásico de todos, es decir, abundante agua fresca o, tal vez, un buen helado artesanal que además tonifica el cuerpo y la mente. Por cierto, hace poco descubrí una heladería fantástica en Altea, Tremonti (C/Joaquín Rodrigo n.3, Albir) donde he vuelto a disfrutar después de muchos años de helados de fruta maravillosamente sabrosos, buenos, sin nata (es decir cómo se hacían según la antigua tradición) y hechos con fruta de temporada. Todos los amantes de este maravilloso manjar deberían probar estos helados y, de paso, gozar del espectacular mar de la Costa Blanca.
Cuando llega el momento de ir a cenar, lo que más apetece es relajarse en una terraza acariciada por la suave brisa del mar en buena compañía. En estos últimos dos veranos he notado (con placer) la reaparición de un nuevo elemento “refrigerador” en las mesas de estas terrazas. Estoy hablando del vino rosado, que parecía totalmente olvidado por los consumidores en España y que ha regresado con fuerza, sobre todo gracias a la demanda de los turistas. Este tipo de vino era algo muy común en el pasado, pero las bodegas empezaron a disminuir drásticamente su producción porque lo consideraban poco rentable. En realidad, países como Francia (el mayor productor mundial del rosado, sobre todo en la región de la Provenza) e Italia siempre lo han elaborado y vendido mucho porque obviamente allí se demanda y consume. En España, hemos pasado con el aumento de la demanda de un 10% de la producción mundial (Francia produce casi un 50%) a un 24%. Los productores se adaptan a los gustos actuales y están proponiendo nuevos vinos con colores pálidos y elegantes que van desde un tono “piel de cebolla” al salmón y al cobre y, cada vez se encuentran menos los clásicos, tendentes más al color cereza brillante. Asimismo, se están utilizando botellas bonitas de diseño y etiquetas atractivas, cosa que ayuda mucho hoy en día para que la gente se anime. El consumo del rosado aquí debería ser algo natural, ya que tenemos una gastronomía que parece pensada expresamente para maridar con este estilo de vinos. Pienso, por ejemplo, en la paella valenciana, donde las carnes blancas de conejo y pollo maridan espectacularmente con su ligereza tánica y las verduras y las especias resaltan su sabor con la acidez y los aromas frutales de estos vinos. El rosé es un vino muy ecléctico que se adapta fácilmente a muchos tipos de cocina, desde un pescado al horno a un plato de pasta, arroz e incluso al sushi. Además, no hay que olvidar los rosados espumosos. Los productores de Cava están invirtiendo recursos en elaborar Cavas rosados utilizando cepas autóctonas y tradicionales como la monastrell, la garnacha o la trepat, además de la internacional pinot noir. En la Comunidad Valenciana hay rosados magníficos con una excelente relación calidad precio. La pasada semana comí en el restaurante de la bodega Heretat Casa Sicilia de Novelda, con cultivo biológico, y probé los dos rosados que producen, el clásico Cesilia Rosé 2018 hecho con merlot y syrah y el nuevo Cesilia Rosé “La Reserve” 2018, una garnacha impresionante, con matices especiados a clavo que acompañaron perfectamente a una fantástica cecina del bierzo y a un contundente y exquisito arroz caldoso con setas, conejo y caracoles que tomé a continuación. Si os gustan las burbujas (alegres y funcionales, ya que ayudan a limpiar la boca) el Cava rosado que más me ha impresionado últimamente es sin duda el Cava Brut Reserva Especial Rosé de Dominio de la Vega, elaborado con uvas pinot noir en la zona de San Antonio de Requena. Un vino “a tutto pasto”, diríamos en Italia, es decir, que vale para toda la comida. Elegante y fresco, a pesar de sus veinte meses mínimo de crianza sobre lías, es un vinazo que podría competir con muchos primos transalpinos. Por cierto, para todos los que estáis interesados en el tema, el viernes 6 de septiembre a las 19,30h en el Ateneu Cultural de Bétera tendrá lugar “El Jorn del Rosat”, una charla con enólogos y expertos a la que seguirá una cata de grandes rosados del Mediterráneo organizada por Aula Vinícola. Finalizaremos pues este mes de agosto viviendo “la vida en rosa” y disfrutando de todos estos placeres.

*Articulo publicado en la Cartelera Turia del 30 agosto 2019

Leave a comment



Aula Vinicola imparte cursos

Básicos, monográficos y el curs superior vitivinicola Tastavins, más conocido como master Tastavins por el que se han titulado -con la XXIII y XXIV promociones que están finalizando en Murcia y València- ya 230 alumnos Tastavins.

Contáctanos si quieres obtener toda la información sobre nuestros cursos

logo_vinicola300x150

Aula Vinícola es una escuela privada de enseñanza, educación y formación vitivinícola y enológica, que imparte cursos de viticultura, cultura enológica, vinos, catas, geografía vinícola y enología. Fue fundada en Valencia por Joan C. Martín en noviembre de 1983.

Contacto

+34 637 537 170 - +34 961 037 377
aulavinicola@hotmail.com

Av. Ausias March, 105 bj (esquina c/Ponce), 46013 Valencia. España

The_Wine_Society_Logo

Copyright 2019 Aula Vinicola © All Rights Reserved